Si el
iPod llevó la música
donde el usuario quería escucharla, la calle, Apple
TV lleva el vídeo a su hábitat natural: el
salón.
Hace
unos días John
Maeda, diseñador de prestigio internacional y profesor del MIT,
decía en una entrevista que el éxito de Apple consiste en apreciar
el valor de lo intangible. "Mientras otras compañías crean
contenido digital para vender sus dispositivos", explicaba Maeda, "Apple
crea dispositivos para vender su contenido digital". Si el iPod ha sido
la clave del éxito de iTunes Music Store, Apple
TV es su nuevo reclamo para vender películas. Con Apple TV, Apple
intenta establecer su posición en el nuevo mercado de televisión
interactiva del mismo modo que lo hizo con la venta de música online.
Lo que no mucha gente sabe es que no es la primera vez.
APPLE INTERACTIVE TELEVISION BOX
Hace once años, en la feria Macworld de Boston,
Apple presentó un misterioso artefacto llamado Apple
Interactive Television Box . Era una pequeña
caja basada en el Macintosh LC 475 que Apple Computer (hoy
Apple Inc.) había desarrollado el año anterior
en colaboración con varias compañías
de telecomunicaciones como British Telecom y Belgacom.
Apple TV no es un interfaz de
programación bajo
demanda, sino un puente de conexión entre el ordenador
y el televisor
Apple Interactive Television
Box estaba diseñada
para conectarse al televisor y servir de puente entre el
usuario y un contenido interactivo ofrecido por las empresas
de telecomunicaciones. En principio era una mezcla entre
el Tivo y Last.fm :
una vez suscrito, el usuario tendría un menú para
seleccionar sus programas favoritos y definir una programación
ajustada a sus preferencias y necesidades.
A diferencia de Last.fm, Apple
Interactive Television Box no haría remezclas
personalizadas con la programación,
sino que sería la proveedora la que, una vez definidas
las preferencias, se ocuparía de enviar el contenido
apropiado a cada cliente. Dicho contenido incluía
concursos, videojuegos (quizá como ya lo soñó Ralph
Baer en 1951), programas educativos, etc.
Sin embargo, después de su presentación
oficial en la Macworld de Boston, desapareció para
siempre. Hoy los prototipos son piezas de coleccionista
que se encuentran de vez en cuando en el mercado de segunda
mano. Los motivos que llevaron a Apple a descartar el proyecto
permanecen bajo llave.
APPLE
TV: SI ESTÁ EN ITUNES, ESTÁ EN
LA TELE
La nueva Apple TV no es un interfaz de
programación bajo demanda tal y como imaginó Apple
en 1995, sino un puente
de conexión entre el ordenador y el televisor .
Está diseñado para que los usuarios de iTunes
(tanto los que tienen instalado el programa en Mac OSX
como en Windows) puedan disfrutar de todo el contenido
multimedia de su ordenador (películas, vídeos,
canciones, podcasts y fotos) desde el televisor, en lugar
de hacerlo sentados delante de la pantalla del ordenador.
Técnicamente, es un Mac
Mini con extra de disco duro (40 Gigabytes), extra
de memoria RAM (para mayor rendimiento durante el 'streamming'),
con una tapa semitranslúcida y marco metalizado.
Como el resto de las novedades de la casa Apple, su procesador
es Intel.
Tiene salida HDMI (audio y vídeo), vídeo
por componentes, audio RCA estéreo y digital óptico.
Lleva una tarjeta wireless, conexión Ethernet, puerto
USB 2.0 y un puerto infrarrojo para el mando a distancia
Apple Remote, un mando dedicado que acompaña al
dispositivo y que se da un aire con el viejo shuffle.
Cuenta con soporte para televisión de alta definición
(HDTV) hasta 720p (1280×720 píxeles progresivos).
Su software permite sincronizar la máquina con un
ordenador, desde el que podrá descargar los archivos
de iTunes y almacenarlos en el disco duro; o conectarse
con un máximo de cinco ordenadores, desde los que
podrá leer la información por streamming
sin necesidad de almacenarla.
¿Y SI NO ESTÁ EN
ITUNES?
Uno de los detalles que más preocupa a los usuarios
es la posibilidad de utilizar Apple TV para material que
no ha sido descargado de iTunes. Los formatos de vídeo
y audio disponibles en la Red incluyen MPEG-4, DivX, Xvid,
WMA, MPEG-2, Windows Media y Real. Según fuentes
no oficiales, Apple TV no incluye protección DRM
de ningún tipo (al menos de momento) pero es sólo
compatible con los mismos formatos que un iPod. Eso deja
fuera muchas cosas.
Apple TV no incluye protección DRM de ningún
tipo (al menos de momento), pero es sólo compatible
con los mismos formatos que un iPod
Por otra parte, el menú incluye un comando de actualización.
Eso significa que, sea lo que sea lo que traiga la primera
versión de Apple TV, mejorará siempre que
los usuarios hagan uso del único derecho que les
queda: el derecho a protestar. Aunque no se sabe si dichas
actualizaciones se incluyen en el paquete de 289 euros
que cuesta Apple TV o se cobrarán aparte. Lo que
es seguro es que no se podrán bajar de sitios que
no sean portales oficiales de Apple.
¿QUÉ NO
ES EL APPLE TV?
No es un
DVR ni un sustituto del TiVo. No interactúa en absoluto con la televisión
tradicional y no se puede ver Apple TV y Crónicas
Marcianas al mismo tiempo; todo lo que se puede ver
es lo que se ha comprado en iTunes Music Store y
otros archivos compatibles. No tiene reproductor
de DVD ni de CD; si se quiere ver un DVD hay que
copiarlo en el disco duro del ordenador y asegurarse
que está en el formato adecuado. |
Por otro lado, varios de los actuales
reproductores con disco duro que
no son el iPod , como es el caso del Creative Zen Vision
M, pueden ser conectados a la mayoría de los modelos
de televisor de pantalla
plana y ofrecer los contenidos almacenados sin los
problemas de formatos que puede llegar a tener el sistema
de Apple TV. Aunque estos modelos no aceptan cualquier
formato, sí poseen un conversor que transforma varios
de ellos a su formato estándar. En cualquier caso,
es más barato y tiene mayor portabilidad.

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