Con
esto último, la compañía quiere decir
que el nuevo display utiliza apenas una minúscula
fracción (el 1%, más precisamente) de la
energía necesaria por centímetro cuadrado
de los LCDs convencionales. En lugar de la iluminación
posterior, el panel emplea tintas que adaptan
su color al ser expuestas a una corriente eléctrica.
Funai incluso presume que la claridad del panel es tal
que puede ser comparada al del texto impreso en una hoja
de papel.

|