La competencia, cada vez más feroz, ya ha
empezado a cubrir los huecos que ha dejado
Spanair haciéndose con algunas de sus rutas
o avanzando al verano los planes que habían
previsto poner en marcha a partir de octubre.
La disputa se centra sobre todo en El Prat,
donde Spanair era la segunda aerolínea con
4,3 millones de pasajeros, y en las rutas
que conectaban la Península con las islas
Baleares y Canarias y el corredor escandinavo
que la empresa heredó del grupo SAS. El resto,
según los expertos, quedará cubierto por la
capacidad actual de las aerolíneas.
Las rutas más apetitosas de Spanair, por
las que pugnarán el resto de compañías, son
las que unen Madrid, Bilbao y Barcelona con
Canarias y Baleares, puesto que mueven grandes
volúmenes de pasajeros.
A pesar de la baja rentabilidad de la mayoría
de sus rutas, fuentes del mercado recuerdan
que Spanair jugaba un papel destacado en Star
Alliance al alimentar los vuelos intercontinentales
de otras compañías de la alianza, como Lufthansa,
Turkish Airlines o su socia SAS.
Fuente :
noticias.trabber.com
