La NASA ha confirmado
que no volverá a trabajar con vehículos
reutilizables como los transbordadores,
ya que planea viajes espaciales tripulados
de larga distancia para los que empleará
vehículos desechables, siendo su principal
apuesta el nuevo cohete SLS, el cohete más
potente del mundo.
De este modo, la NASA abandona definitivamente su
modelo empleado durante los últimos 30 años, con
el uso de transbordadores para el viaje a la atmósfera
terrestre. El pasado julio, el transbordador Atlantis
volvió a la Tierra cerrando el ciclo de estos vehículos,
momento que la NASA aprovechó para anunciar que
los astronautas viajarían a la Estación Espacial
Internacional en cohetes rusos, con idea de que
próximamente, se encargaran del transporte de astronautas
y equipamientos empresas privadas.
Con los vuelos espaciales de corta distancia descentralizados,
la NASA se puede concentrar en la exploración espacial
profunda con cohetes pesados. El nuevo cohete incluso
suplantaría a proyectos como el Ares 1, convirtiéndose
en la apuesta central de la NASA. El nuevo cohete
SLS será capaz de transportar astronautas llevando
una cápsula Orión, además de llevar cargas que podrían
llegar hasta las 130 toneladas de peso. Estas capacidades
permiten a la NASA volver a soñar con poner a un
hombre en la Luna o iniciar viajes espaciales más
lejanos como a un asteroide o a Marte.
Sin embargo, el nuevo cohete SLS aún es un proyecto,
que en caso de terminar llegando a buen puerto no
realizaría ningún vuelo de prueba hasta el año 2017,
dejando los vuelos tripulados para un par de años
después. Sin embargo, si se cumplen los calendarios
y expectativas que la NASA ha depositado en su nuevo
cohete SLS, la Agencia Espacial Norteamericana no
descarta poder iniciar viajes espaciales de larga
duración y llevar a un astronauta a la superficie
de Marte para dentro de un par de décadas, lo que
supondría volver a ponerse a la cabeza de la exploración
espacial.
Fuente:
lomas.excite.es
