La mayor parte de la inversión, unos 141 millones
de euros, procederá del Ministerio de Turismo y
se destinarán a mejorar las infraestructuras turísticas
y a construir 2.700 nuevas habitaciones de hotel,
informó hoy el diario israelí Haaretz.
El resto, unos 34 millones de euros, se utilizará
para reparar los daños ambientales que el lugar
ha sufrido en los últimos años y procederá del Ministerio
de Protección Medioambiental.
Entre otros, se tratará de resolver el problema
de los agujeros enormes que se han originado en
la tierra que rodea al Mar Muerto debido a la bajada
de su nivel y de regenerar algunos de los arroyos
que lo alimentan, que se han secado en las últimas
décadas.
Grupos medioambientales han criticado la reforma
anunciada que, en palabras de Gideon Bromberg, director
de la ONG Amigos de la Tierra-Oriente Medio, "es
como darle Paracetamol a un paciente de cáncer".
Esta organización considera que los planes del
Gobierno ignoran el mayor problema del lugar, las
piscinas de evaporación de las industrias que se
ubican en el sur, que contribuyen significativamente
a la bajada de su nivel.
La reducción en un 98 por ciento del caudal del
río Jordán que lo alimenta y la sobreexplotación
industrial para extraer sus minerales ha provocado
que las aguas del Mar Muerto desciendan al vertiginoso
ritmo de un metro por año.
Según los expertos, esto podría hacer desaparecer
en tan sólo cuatro décadas el lago, ubicado en el
lugar más bajo del planeta, a 416 metros bajo el
nivel del mar.
Fuente
www.elfarodigital.es
