La canciller alemana atestó un tibio balance a
los esfuerzos para reformar el sistema financiero
internacional desde la crisis de 2008. Durante la
inauguración del Foro Económico Mundial en Davos,
Suiza, Merkel aseguró que Europa está dispuesta
a abordar la crisis de deuda. Pero "los déficits
no se superan de golpe", insistió la canciller
y reconoció que se han sacado pocas lecciones de
la crisis. "No es suficiente aún", dijo.
Merkel se mostró decepcionada ante la falta de
consenso internacional en torno a la introducción
de un impuesto a las transacciones financieras que
obligaría a la banca a participar en los costos
de la crisis, lo que sería una fuerte señal política
para los ciudadanos. La mandataria criticó además
el estado actual de las negociaciones sobre el cambio
climático. "Queda mucho por hacer", aceptó.
Se espera de Alemania una mayor aportación al Mecanismo
Europeo de Estabilidad. Se habla de unos 400.000
millones de euros que Alemania y otros países deberían
aportar, según anunció hace unos días la directora
del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine
Lagarde. Merkel se opone. Y aunque reitera que Alemania
está dispuesta a ser solidaria con los socios europeos
que afrontan graves problemas, "ningún país
puede responder por las deudas de los demás",
aseguró en una entrevista concedida a seis diarios
europeos.
Movimientos sociales contra Wall Street
Las protestas Occupy Wall Street -desatadas el
año pasado como consecuencia de una crisis financiera
aún por resolver- han puesto en tela de duda el
sistema capitalista. Según un reporte de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), presentado en Davos,
el número de desempleados alcanzará este año la
cifra de 200 millones, 27 millones más que antes
del estallido de la crisis financiera en 2008.
La organización advierte que el desempleo afecta
particularmente a los jóvenes de entre 15 y 24 años
de edad, que engrosan un ejército de casi 75 millones
y estima que en el transcurso de los próximos diez
años habrá que crear 600 millones de empleos para
garantizar la paz social en el mundo.
La edición 42 del Foro Económico en la localidad
alpina está dominada por la crisis de deuda en la
zona euro, las revueltas en el mundo árabe y una
explosión de los precios de los alimentos. El magnate
financiero húngaro-estadounidense, George Soros
criticó la política liderada por Alemania en la
crisis de deuda en la eurozona, advirtiendo que
conducirá a una espiral de endeudamiento con consecuencias
deflacionarias.
Soros criticó la oposición de Alemania a introducir
estímulos o la emisión de bonos europeos para repartir
el peso del pago de la deuda y dijo que es un caldo
de cultivo para el resentimiento entre los países
que conforman la zona euro, que podría acabar con
la cohesión política del bloque.
El inversionista y especulador, cuya fortuna se
estima en unos 10.000 millones de euros, insistió
en que los países endeudados deben implementar una
política que no sólo esté basada en la austeridad,
sino que otorgue también incentivos al crecimiento.
Soros propuso que Italia y España refinancien su
deuda emitiendo Letras del Tesoro a una tasa en
torno al 1 por ciento, para reducir el actual elevado
pago de intereses.
En la mira: bancos y especuladores
En la mira de la crítica se encuentran los bancos
y los especuladores financieros, que son el espejo
del actual capitalismo voraz e incapaz de ofrecer
empleos seguros y una repartición equitativa de
la riqueza. "El capitalismo del siglo XX ya
no es el adecuado en el siglo XXI. Tenemos que rediseñar
el modelo y parar con la avaricia", dijo la
secretaria general de la Confederación Sindical
Internacional (ITUC), Sharan Burrow. La líder sindical
hizo hincapié en que la desigualdad es parecida
a la imperante en los años 30 del siglo pasado,
con millones de personas sin empleo.
El ex economista en jefe del FMI, Raghuram Rajan,
dijo por su parte que el desmantelamiento de los
grandes bancos no ayudaría a prevenir futuras crisis
financieras en el futuro. El catedrático destacó
que es necesaria una mayor regulación bancaria con
una mayor base de capital propia de las entidades,
así como la introducción de medidas anti-riesgo
para estabilizar el sector bancario.
Unos 2.600 políticos, entre jefes de Estado y de
gobierno, funcionarios y figuras relevantes del
mundo de las finanzas, científicos y representantes
de la sociedad civil acudirán a la localidad suiza
para tomar parte en el encuentro que tiene lugar
bajo el lema: "La gran transformación: la creación
de nuevos modelos".
El alemán Klaus Schwab, fundador del encuentro
hace 42 años afirma que el capitalismo como se conoce
hoy en día ya no encaja en el mundo actual. "Desde
el comienzo de la crisis han pasado cuatro años
y al parecer no se ha aprendido de ella". Schwab
apela a una mayor regulación de los mercados financieros,
pero también a las élites del mundo económico y
financiero para que asuman su responsabilidad social
y vuelvan al camino de la economía de mercado con
responsabilidad social.
Fuente
www.economia.terra.com.co
