Una onza de oro puede ser estirada hasta
llegar a ser un cable de 80 kilómetros de largo. Así, con esa
consistencia, comienzo este artículo sobre uno de los metales
más preciados (y más buscados de toda la historia), el oro. Y
elegí empezar con ese dato para que ustedes, nuestros queridos
lectores, puedan comprender desde el principio por qué este metal
es tan valioso.
No sólo es valioso y precioso, sino que también es muy, muy suave.
Tan suave que solamente un gramo puede convertirse en una lámina
de un metro cuadrado. ¿Por qué, entonces, es tan buscado el oro
puro, aparte de este dato?
El oro absolutamente puro es tan suave que puede ser moldeado
con las manos.
Ese es uno de los tantos motivos (uno de los más importantes
siendo los procesos químicos para su obtención, la cantidad mundial
que se puede obtener, etc). Por otro lado, ¿quieren saber por
qué, aunque en su estado puro es tan blando, sentimos el oro muy
duro? Porque el oro que estamos acostumbrados a ver en joyerías
o barras de oro no es puro; para que los joyeros puedan hacer
que el oro tenga tal o cual forma, deben mezclar el oro con otros
metales.
Y como también deben saber, siempre se refieren al oro en quilates,
este número está directamente relacionado con la pureza del mismo;
cuánto de oro puro es lo que realmente posee una determinada pieza.
Por ejemplo, 24 quilates es oro puro; 18 quilates significa que
fue hecha con 18 partes de oro puro y las 6 partes restantes con
otro/s metal/es para hacerlo más sólido y durable.
Otro aspecto fascinante del oro es que es uno de los dos metales
que no son blancos (el otro siendo el cobre). Todos los demás
tienen ese color.
Antes comenté de la cantidad mundial de oro que se puede extraer,
lo que voy a comentar es la cantidad que hay en todo nuestro planeta:
Hay tanto oro en la corteza terrestre para cubrir la superficie
entera de suelo firme de nuestro planeta hasta las rodillas.
Habiendo tanta cantidad, procuremos no perder la cabeza por un
poco de este metal.
Fuente:
www.laflecha.net