Tras las protestas en Egipto, que han logrado
hacer caer al dictador Hosni Mubarack, llegan las celebraciones.
El agradecimiento a las redes sociales y otras herramientas de
Internet por el papel que han tenido en la revuelta es patente.
Buena prueba de ello ha sido la idea de un padre egipcio que
ha dado el nombre de Facebook a su hija recién nacida.
Pese a que todavía no se ha esclarecido el futuro de Egipto, la
población celebra la caída de Mubarack, llevada a término gracias
a su tesón y a su comportamiento ejemplar. Y en las celebraciones
entra el agradecimiento hacia Internet y las diferentes redes
que sirvieron para animar la protesta y mantenerla viva en todo
momento.
Después de dar lecciones al mundo, los egipcios quieren conservar
en la memoria los días posteriores al 25 de enero. Una familia
en concreto ha optado por que la revuelta se quede grabada de
modo permanente en su seno, homenajeando también a una de las
redes sociales que tanto han contribuido. El resultado: la primera
niña llamada Facebook.
Según la revista Al-Ahram, "un hombre joven en sus veintitantos
quería expresar su gratitud sobre las victorias que la juventud
del 25 de enero ha alcanzado y ha elegido expresarlas nombrando
a su primera hija 'Facebook' Jamal Ibrahim". El texto continúa
relatando que la gente de la región se concentró alrededor de
la recién nacida y que la niña recibió muchos regalos para celebrar
su llegada al mundo y su nuevo nombre.
Facebook no es la única herramienta que ha servido para estimular
las protestas. Twitter se convirtió en un foro intensivo, que
recibió el apoyo de Google para que los usuarios pudieran seguir
emitiendo tweets pese al bloqueo, YouTube se ocupó de destacar
los vídeos sobre las manifestaciones y los blogs también hirvieron
de información. Sin embargo, la red social se ha convertido en
uno de los símbolos principales del descontento popular.
En Egipto existen cinco millones de usuarios de Facebook, lo
que supone la tasa más alta en cualquier país del Magreb u Oriente
Próximo. En el último mes la actividad en la red social aumentó
exponencialmente. Aparte del crecimiento de personas registradas,
se crearon 32.000 grupos y 14.000 páginas en las dos semanas posteriores
al 25 de enero.
Pese a todo, ¿quién iba a imaginar que de aquí surgiría la primera
niña llamada Facebook? Es evidente que las redes sociales y las
empresas que las han creado han contribuido a canalizar el descontento
popular y las protestas, pero no hay que olvidar que detrás de
ellas siempre están las personas.
Fuente: ReadWriteWeb.es
La Flecha
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