Reiniciamos la perforación del hielo antártico el 2 de enero.
En este tiempo hemos avanzado 16 metros", señaló Valeri Lukín,
subdirector del Instituto de Investigaciones Árticas y Antárticas
(IIAA), con sede en San Petersburgo.
Aunque se desconoce con exactitud la profundidad máxima a la
que se encuentra el lago, el científico confía en que en las próximas
semanas el perforador, que el pasado año superó 70 metros de grueso
hielo en menos de un mes, llegue a su destino.
"Estamos en tres mil 736 metros y podrían faltarnos entre
10 y 50", dijo Lukin, quien indicó que utilizaron el método
sísmico y la radiolocalización para calcular esos datos, cuyo
margen de error es de unos 20 metros.
Lukin explicó que la expedición rusa llegó a la Antártida el
28 de noviembre y que dedicaron más de un mes a preparar los equipos
y analizar los cambios experimentados por el hielo para reanudar
la perforación.
"El hombre no puede descender a tanta profundidad. Además,
el radio del agujero que traza la perforadora es de unos 137 milímetros,
por lo que en ningún caso cabría un ser humano", matizó.
El pasado año la expedición rusa se vio obligada a aplazar sus
trabajos debido al aumento de la presión y el descenso de las
temperaturas, lo que formó cristales de hielo que obstruyeron
su avance.
El Vostok (Este), lago que ha estado sellado durante millones
de años, acoge un ecosistema único que está saturado de oxígeno
con unos niveles 50 veces superiores a los del agua dulce.
"Probablemente se trate del agua más pura y antigua del
planeta. No tenemos pruebas directas, pero sí datos de que la
superficie será estéril, aunque en el fondo del lago habrá formas
de vida como termófilos y extremófilos (microorganismos que viven
en condiciones extremas)", aseguró Lukín.
Según los científicos rusos, los resultados de la exploración
del lago antártico serán fundamentales para el estudio del cambio
climático en la Tierra durante los próximos siglos, ya que el
Vostok es una especie de termostato aislado del resto de la atmósfera
y de la superficie de la biosfera durante millones de años.
Con cerca de 300 kilómetros de largo, 50 de ancho y casi mil
metros de profundidad en algunas zonas, el Vostok es una masa
de agua dulce en estado líquido que se encuentra en el epicentro
del sexto continente, como se conoce la Antártida.
Tiene una superficie de 15.690 kilómetros cuadrados, similar
a la del siberiano Baikal, la reserva de agua dulce más grande
del mundo, y es el lago subterráneo de mayor tamaño entre los
más de cien que se encuentran bajo el hielo antártico.
Descubierto en 1957 por científicos soviéticos, ha sido incluido
en la lista de los hallazgos geográficos más importantes del siglo
XX.
Fuente
www.laflecha.net
